Recojo mi gallo
Pensé que era el de antes.
Pensé que podía escribir un post todos los días y llegar a 366 en el 2012, pero no, me siento incapaz.
Me siento incapaz porque pensé que podía rellenarlos de cualquier cosa sin sentirme culpable y descubrí que mi conciencia no me deja, que no me basta con copiar y pegar, que no soy así.
Me siento incapaz porque ya no se puede perder tiempo en el trabajo, cuando uno empieza a envejecer no puede darse ya el lujo de hacer las cosas regular porque das papaya y se consiguen a cualquier recién graduado que cobra la mitad y que hasta tal vez lo hace mejor que tu, encima llega a la casa de su mamá enterito, sin el cansancio de un cuerpo y una mente que ya no es la de antes.
Me siento incapaz porque tal vez haya ideas, pero esto ya no es el blog de un tipo sin nombre que escribía sinceramente sobre lo mas intimo y lo mas publico, pues lo leen mis amigos, mis enemigos, mis conocidos, mis desconocidos, mis compañeros de trabajo, mi mamá, mi hijo, mis ex, mi mujer, mis hermanos y hasta esa parte de la familia que no me quiere. Tal vez también me lea la vieja chismosa de la esquina.
Entonces ya toca guardar y callar.
Me siento incapaz, entonces como decía un amigo: recojo mi gallo, el mío no pelea karate.
O bueno, ya no como antes.
Igual nos seguiremos leyendo.
*Canción recomendada para hoy: Keep Talking – Pink Floyd






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