Mis huevas que son peludas.
Suelo escribir muy seguido.
Ya no tanto, porque tengo trabajo, porque me toca enfrentarme a problemas mas reales que representan dinero para mi, para mas de 130 empleados y sus familias, para unos socios que han invertido mucho dinero esperando un retorno, a toda una cadena de negocio que va hacía adelante y hacía atrás, generando valor y haciendo que la economía se mueva.
Y no es por joder, pero yo me tomo mi trabajo bien en serio, porque creo en lo que dice arriba, porque ademas creo en que me consignan mi quincena puntualmente porque hago bien mi trabajo y en ese trabajo no dice por ninguna parte: Jaime, escribete un buen post hoy.
Porque es que escribir posts y tonterías en Internet no sirve de a mucho, a menos claro este, que escriba en algún medio reconocido y le paguen por ello. Pero escribir un pinche blog como este de 4000 visitas al mes no es gran cosa porque al final de cuentas que es 4.000 cuando hay 200 billones de gente andando por ahí?… nada, usted no es nadie, porque ni si monetizara el sitio le daría para pagar el dominio y el hosting. Ahora pongase a pensar en el pobre pendejo que escribe en un blog y que como cree que tienen 1.000 seguidores en Twitter al que les pone su enlace y que le dejan 10 comentarios ya se siente un influenciador del hijueputa.
Pobre pendejo, no influencian ni siquiera los blogs de eltiempo.com, que va a influenciar usted grandisimo tonto que tiene su blog en un servicio gratuito y en el que sus amigos comentan sobre lo bien que escribe, en realidad se esta haciendo un pajazo mental y virtual.
Pero bueno, hacerse la paja es placentero y yo también me la hice. Cuando era adolescente incluso me pase tanto de calidad que después me costó dejar el habito, pero bueno, desde el 2004 me la empece hacermela virtualmente y realmente me creí el cuento y pasaron casi 7 años para que me pagara alguien por escribir algo (y de verdad que lo escribí bien) y entonces ocultaba el cuento con que yo amaba escribir, que esta era mi catarsis.
Y catarsis mis huevas que son peludas. No me crean tan pendejo, catarsis las de Poe que dejaba salir esa alma oscura en cada uno de sus cuentos, pero catarsis usted gran pendejo que a duras penas le da para que el corrector ortográfico lo enseñe a escribir medianamente bien?. No me joda.
Créanme, porque yo lo tengo bien claro, que si yo escribiera realmente bien, que si de verdad mi catarsis valiera la pena para que alguien pudiera sentir interés para comprar algo escrito por mi, ya me hubieran publicado y no tendría un blog de 3 pesos al que ni siquiera Adsense le invierte.
Catarsis? me libero escribiendo? nada de eso, escribo porque me da la gana y puedo, no me libero de un culo, no me siento mejor mas allá de sentir que disfruto leyendo lo que escribo pero me quedo con lo que me guardo y me atormenta de verdad, porque eso es lo que no queremos que los demás vean y tal vez eso si daría para escribir y definir lo patético que podemos llegar a ser.
Por eso prefiero que la gente me defina con lo que a veces cuento y muchas veces, la mayoría, escribo para que mi ego de mierda se sienta un poco mejor con un comentario.
Patético? por supuesto, pero mucho mejor que escribir por la “catarsis”, mucho mejor que escribir para generar lastima, mucho mejor que escribir para recibir migajas de comprensión y cariño de unos desconocidos que probablemente usted no les importe un culo.
Pero al final todos escribimos para captar algo de atención, para sentirnos algo importantes, para que creer que alcanzamos la inmortalidad en algún lugar, en el sitio mas recondito de la enredadera que es Internet, en el que solo le importa a unos 10 pendejos.
Y al final sentimos como si fueran 10 millones.
*Canción recomendada para hoy: Creep – Radiohead











Comentarios recientes