Ahora cuéntame una de vaqueros.
El día de ayer Venezuela decidió romper relaciones con Colombia ante las pruebas presentadas en una asamblea de la OEA sobre presencia de guerrilla en el territorio vecino.
Esto es crónica de un rompimiento anunciado. Nuestro presidente y probablemente el próximo sabían de la presencia de la guerrilla en Venezuela, pero solo decidieron hacerlo publico hasta ahora, tal vez amarrando las politicas en materia de relaciones exteriores que tendrá el gobierno entrante.
La pregunta es: ¿Son falsas las pruebas?
Por supuesto que no. Todos sabíamos ese hecho y la confirmación de esto lo da Venezuela cuando se niega a dejar inspeccionar el lugar, es como si me acusaran a mi de esconder un criminal en mi casa y me negara a dejar entrar a la autoridad legitima para verificarlo, simplemente lo podemos resumir con ese dicho popular: El que nada debe nada teme.
No soy Uribista, pero para mi es intolerable mantener relaciones con un país que protege a criminales que nos agreden de esa manera y creo que Colombia fue quien debió romper relaciones en primera instancia porque es cierto que la dignidad y la seguridad de nuestro país esta por encima de consideraciones económicas, porque es la misma analogía de la mujer que no deja al marido que la maltrata porque la mantiene.
Sin embargo hay hechos criticables en la actitud del gobierno colombiano. La primera es la pregunta: porque ahora?.
Y esa solo nos la responderá el tiempo. En mi opinión Uribe pretende cerrar el camino a cualquier intención de Santos para mejorar relaciones con Venezuela y prácticamente lo ha dejado amarrado, porque no hay otra razón para que las pruebas hayan sido presentados ahora y no antes, cuando desde hace muchísimo todos sabíamos.
La otra critica del gobierno Colombiano no es precisamente a este, si no a todos los anteriores: Colombia ha descuidado sus fronteras históricamente y ha permitido que criminales terroristas crucen la frontera.
Sin embargo, no estamos hablando de tipos que huyen y se esconden allá, si no de verdaderas bases y asentamientos permanentes desde donde se planean ataques a nuestro país, donde se refugia un grupo narco terrorista que desde hace mucho carece de una ideología que dice profesar.
Pero mas allá de los errores de nuestro gobierno hay un hecho real, Venezuela protege a terroristas y no tenia mas opciones que romper relaciones para seguir haciéndolo y no asumir su responsabilidad. Ellos han hecho que un problema que es estrictamente Colombiano (cuya solución también debía ser así) se empiece a extender por todo el continente y que su solución sea mucho mas compleja.
El embajador Venezolano ante la OEA ayer le pedía a Colombia que le contara una de vaqueros y lo gracioso es que se la contaron, una en la que los forajidos se esconden en su propia finca, una en la que no dejan al Sheriff ir a hacer la ley.
Y como conclusión alterna volvimos a descubrir que la OEA sirve para lo mismo que para lo que sirven las tetillas de los hombres.
*Canción recomendada para hoy: Policy of truth – Depeche Mode







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