Hace poco conocí un grupo en Facebook que anunciaba que algo terrible pasaría en Barranquilla.
Lógicamente llamo mi atención que dicho anuncio había sido una profecía de un tal profeta llamado Albert Mittman, el cual seguramente es muy conocido por los seguidores de las sectas pseudo cristianas que pululan en la actualidad por la cantidad de mensajes y la fe con la que muchas personas se mostraban en que efectivamente algo iba a pasar en Barranquilla.
Obviamente esto tal vez demuestre lo desprestigiada que se ha vuelto la condición de profeta, especialmente por el hecho que en ningún lado se contaba en que consistía la profecía, simplemente se decía que iba a pasar algo, lo que podemos entender en un amplio rango de sucesos, empezando por que ese dia a Alex Char, mesías político Barranquillero y alcalde de este terruño, le de gripa, pasando por que caiga un aguacero y ese “algo” que pase sean los mismos arroyos que han pasado desde que me acuerdo y mas allá, hasta que ese día la tierra se abra y se trague a Barranquilla y todos los habitantes que no creyeron en la profecía y queden condenados a sufrir en el infierno por una eternidad.
Todas esas son cosas que pueden pasar. Algunas mas probables que otras, pero cualquiera es abarcada por la tremenda profecía que nos invita a orar para que nada suceda.
Entré al grupo e hice varias consideraciones al respecto, pronto un ejercito de opinadores, de los cuales me impresiono su mala ortografía (y por lo tanto puedo medir su nivel de educación y mas aun, su capacidad de ser influenciados) diciéndome que prácticamente era un hereje que me estaba condenando al infierno y bla, bla, bla.
Si, tal vez a los ojos de pseudo cristianos fundamentalistas soy un hereje y en realidad poco me importa, porque en realidad soy una persona muy creyente en un Dios de amor y perdón, contrario al Dios de castigo y crueldad que propone un horrible suceso para Barranquilla en el que mueran inocentes solo para dar una lección.
Es tremendamente estúpido que pensar que un Dios de amor vaya a castigar a sus hijos a tormentos infinitos e invito a los padres que piensen si ante el mayor error de sus hijos, lo lanzarían a una olla de fuego y azufre para que sufrieran eternamente. Si ese es el Dios cristiano, entonces déjenme creer en otra cosa.
Me causo tanta gracia la cantidad de comentarios que recibí, pero me llamo principalmente la atención tres cosas:
La primera es que Barranquilla iba a ser castigada por una fiesta pagana. Con clara referencia a los Carnavales me pareció gracioso que se apresuraran a usar el termino pagano cuando en realidad la mayoría de nuestras fiestas religiosas cristianas son adaptaciones de las fiestas paganas romanas del pasado. Desde Semana Santa hasta Navidad, de hecho muchos de nuestros dogmas de Fe son compartidos con otras religiones. Es un termino conocido como sincretismo y lo único que determina es que todas las religiones de alguna manera tienen lugares comunes… si usted mira a los egipcios también tuvieron mesías, hijos de Dios, nacidos de virgen un 24 de diciembre.
Segundo, me dicen que seremos castigados como el pueblo de Noe que no creyó en el hombre que hizo la famosa Arca para salvarnos de un diluvio. Arca de la que no hay prueba científica, diluvio de la que no hay ni la mas mínima evidencia geológica y cuyo mito existe en diferentes culturas… de hecho en muchas, el diluvio y la destrucción de la humanidad es un hecho recurrente en todas las religiones.
Tercero, se me calificó de soberbio por retar a Dios y que sería castigado como “el capitán del Titanic que dijo que ni el creador hundiría ese barco”. Lo curioso es que de esa frase no hay evidencia histórica y tal vez no pase de ser un mito urbano. Pero mas allá de eso estoy completamente seguro que el Titanic se hundió por un conjunto de errores de su capitán, la tripulación, el dueño del barco y especialmente de la mala suerte y la coincidencia… e incluso si Dios tuviera algo que ver me parecería terrible que castigara a 1.500 personas (entre ellas niños), a morir de dos de las maneras mas horribles que se me pueden ocurrir: ahogadas y por hipotermia.
Soy un hombre creyente, por supuesto, pero también racional, que cree en la ciencia.
Creo evidentemente en lo que la ciencia demuestra y estoy completamente seguro de lo que el método científico puede lograr, pero quede asombrado que en pleno siglo XXI la ignorancia ha llenado las almas de la gente del común, parece que 500 años de avances tecnológicos y científicos no hubieran pasado y estuviéramos en la edad media, donde creíamos que existió Adan y Eva, donde creíamos que eramos el centro del universo.
La Biblia evidentemente es un gran libro, pero no es el único libro y tratar de entender la humanidad y el mundo a través de el no es posible. La biblia fue escrita, compilada y usada por hombres que entendían un mundo desde una visión muy diferente a la de nosotros, nos sirve para entender de donde venimos y como nuestro mundo fue hecho desde un punto de vista ideológico y espiritual. Tomarlo en su literalidad es tan peligroso como estúpido.
Al final quede impresionado con la forma en que se mueve la Fe, quede un poco triste y me retire del grupo y preferí dejarlos creer en un profeta que se lucra con el miedo y las creencias de personas que buscan aceptación y afecto en un mundo que se les hizo ajeno. Mercaderes de la Fe que llenan sus arcas con la ignorancia de los comunes, de los que no tienen con que pensar y prefieren creer en una explicación divina para algo tan real como la vida.
Pero igual para la profecía es cuestión de tiempo, mañana no pasara nada, el 22 de abril seguiremos acá y ya los creyentes pseudo cristianos encontraran una manera de justificar eso, diran que las oraciones, dirán cualquier cosa… y nada, ni la evidencia de la verdad, ni la evidencia divina que Dios esta dentro de nosotros y no fuera les hará cambiar de opinión.
*Canción recomendada para hoy: Losing my religion – REM
Religion Cristianismo Dios
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