Ganarlo para perderlo.
Una condición femenina, casi obligatoria en todas, es querer conseguir marido.
Muy pocas mujeres no desean conseguir el amor de su vida, un tipo con el que compartir, con el cual dormir, con el cual vivir todas las cosas que la gente vive en pareja.
A veces ese deseo va mas allá de cualquier cosa y terminan compartiendo su vida con el que les pega, las maltrata, las irrespeta y le es infiel. Al final de cuentas la felicidad para ellas esta en tener marido, no en de verdad tener una vida plena.
Los hombres por el contrario buscamos un hueco donde meterla, alguien que nos cuide un poquito y se preocupe de nosotros, pero normalmente nuestras motivaciones son sexuales y si cuando llegan los hijos pues el instinto paterno protector nos puede. No es que no amemos, si no que nuestro amor tiene un sentido mas físico y nuestra sensación de éxito no va asociado a una pareja, algo que es muy fuerte entre las mujeres, para quienes estar soltera es sinónimo de fracaso.
Sin embargo las mujeres suelen actuar de manera extraña y es tal vez mi pensamiento masculino es el que no me permite entenderlo.
Las mujeres centran sus esfuerzos en conseguir pareja (los hombres también, pero por motivaciones y trascendencias distintas), pero una vez lo consiguen hacen todo el esfuerzo posible por perderlo.
Por alguna extraña razón todas las cosas que a usted lo enamoraron de su novia, desaparecen poco a poco cuando se vuelve su pareja, tal vez consideran que lo que se han ganado por derecho no tienen oportunidad de perderlo, de repente se hace cierta esa frase que dice que la mujer se casa con el hombre esperando que cambie y el nunca cambia, mientras el hombre se casa con la mujer esperando que nunca cambie… y ella si cambia!
Entonces la mujer empieza una carrera para perder a quien tanto quiere y de repente uno, un animal bruto, sexual y simple, se empieza a preguntar que demonios pasó y si ella te conocía con las mismas mañas de toda la vida, porque de repente ahora si molestan, si fastidian, y porque aquella mujer que siempre que te veía sonreía y que sin importar el problema que tuvieran ella te lo hacía olvidar, se convirtió en quien los genera.
Tal vez mi condición masculina no me ayuda a entender el problema, pero hace poco asistí a un seminario sobre aseguramiento de la calidad y vi como muchas empresas ganan certificaciones de calidad por el solo hecho de tenerlas y ponerlas en su papelería, pero que después, todos esos mecanismos, todos esos procedimientos en los cuales invertiste tiempo y dinero, los archivas y olvidas.
Entonces te preguntas porque las empresas y las mujeres quieran ganar algo, para después esforzarse en perderlo.
Será porque los negocios también son como las mujeres.
*Canción recomendada para hoy: Use it or lose it – Motley Crue
















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