Todo vale
Hace un año uno llegamos a pensar que el ahora famoso Partido Verde Colombiano se había convertido en la verdadera opción independiente en el país.
El grupo de personajes que lo lideraban y especialmente la presencia de Antanas Mockus lo hacían ver así, por lo cual yo me alegré, porque si bien los errores del naciente partido, la indecisión de su líder natural y las posiciones ambiguas que tomó lo hicieron perder la maravillosa posibilidad de acceder a la presidencia del país, también nos mostró que había otra forma de hacer política y mas aun: Gente, mucha gente, dispuesta a apoyar la propuesta.
Esa forma de hacer política usaba como bandera la idea que “no todo vale”, indicándonos que las cosas siempre había que enmarcarlas en la legalidad, que el fin no justifica los medios y que el método si importa. En resumen era decirnos que por muy valido y necesario que sea un fin, no se justifica alcanzarlo por medios ilegales y moralmente errados, porque al final el daño será mas grande que lo que logremos.
Es un razonamiento lógico y que los Colombianos hemos olvidado, en ese proceso se pavimenta la cultura ciudadana, en ese difícil pero necesario proceso es que hacemos que un país tenga ciudadanía para rechazar cualquier amenaza y se reinvente para alcanzar las mas altas metas.
Pero desgraciadamente esa lección no la aprendió el Partido Verde.
Recientemente Enrique Peñalosa, candidato a la alcaldía de Bogotá (el nombrado segundo mas importante puesto del país), decidió aceptar el apoyo del partido de la U en cabeza de su líder natural Alvaro Uribe Velez para ganar. La excusa es que para salvar a Bogotá de las garras del Polo Democrático, que ha dejado una ciudad saqueada y destruida, hay que unirse incluso con aquellos que tanto critican y del que tan discrepan.
Los verdes basan sus justificaciones en el hecho de que en un grupo inteligente se puede disentir, sin embargo no tienen en cuenta que se están uniendo a un partido cuyos integrantes no solo contradicen la ideología de la independencia política, si no que están envueltos en muchos casos de corrupción, incluso con los que implican el manejo reciente de Bogotá donde cogobernaron con el Polo.
Dicen los Verdes que así aseguran la alcaldía de Bogotá y de manera ingenua (o haciéndose los ingenuos) dicen que sin importar el apoyo van a seguir siendo independientes y reconstruirán el país.
Es decir, Todo Vale.
Porque es que Todo Vale para alcanzar la alcaldía, incluso pactar con nuestros opositores sabiendo que ningún apoyo político es gratis, incluso romper las bases del pensamiento político donde apenas se empezaba a cimentar una verdadera opción diferente a las actuales.
Por eso sería lógico que Antanas Mockus, quien se ha opuesto a la unión con la U, dejara el partido. Porque realmente no tiene sentido seguir en el mismo grupo donde fariseos y mentirosos han vendido al mejor postor la idea de que las cosas habían que hacerlas bien, por el camino correcto, que no todo vale, que el fin no justifica los medios y que en el fondo es mejor perder con decencia que ganar con trampa.
Yo he criticado mil veces a Mockus por su ambigüedad y su poca claridad en ciertos asuntos, pero si de verdad algo me convencería de volver a creer en el es que abandone la nueva sucursal de la U: El Partido Verde.
*Canción recomendada para hoy: Policy of Truth – Depeche Mode











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